Según esto, al Nirvana llega aquel al que ya no le importa nada, a quien ya no se preocupa por nada. Su mente y espíritu son totalmente libres de cualquier tipo de sufrimiento. Libre.
Aquel al que ya nada le preocupa, no le teme a nada.
Aquel que no tiene miedo a nada, puede tomar riesgos que valen la pena.
Si antes de hacer algo te preguntas ¿Qué es lo peor que puede pasar? y ¿Qué es lo mejor que puede pasar?
Si estás dispuesto asumir la probabilidad de que lo peor suceda, puedes llegar mas lejos que aquel que nunca se atreve a nada y prefiere tomar el camino seguro y marcado. «Seguro» más bien. Y hacer fila en el modo de vida que le dijeron que tenía que seguir. Paso A, paso B, paso C, paso D… ¿Pero si decides hacer algo distinto porque crees que vale la pena?
Si sucede «lo peor». Ni modo, a seguir. Tan sencillo como eso. Si sucede lo mejor, hay avance.
Si tomáramos en cuenta esto más seguido, y le diéramos el justo valor a las cosas, todo sería distinto. Nos preocuparíamos menos, darámos mayor importancia a cosas que tenemos olvidadas y menor importancia a lo que vemos todos los días.
¿A donde quiero llegar con esto?
No tengo la menor idea….
¿O sí?
Pero… lo que sí es que Siddhartha de Hermann Hesse es un gran gran libro y lo deberíamos de leer todos una vez al año por lo menos. La vida sería mejor.