Archivo mensual: agosto 2013

¡Esto está Fuertísimo!

 

La palabra fuertísimo no existe en el español.

Se dice fortísimo.

Pero si dices fortísimo, la gente te va a ver raro y vas a tener que explicar qué carajos dijiste. Luego vas a decir lo anterior, y van a decir… Ah, pues qué mamerto.

Entonces, digamos «muy fuerte» y evitémonos problemas.

O si estas con gente de la que no dice «naaahhh, no es cierto!» a cualquier cosa nueva que les dices (así, como un mecanismo de defensa de «no puede ser que yo no sepa esto» o «si todos lo dicen no puede estar mal») entonces digamos:

Fortísimo.

Además siempre que lo digo me imagino una partitura. Lo cual lo hace mas fregón. O más fortísimo. O forte fortísimo. O fortississimo.

O como lo escribiría Beethoven:

 F

 

O… como suena:

 

Calidad y Pereza Mental

La razón por la que toleramos cervezas regulares, música mala y vacía y pésimo futbol es que somos tolerantes a lo malo, lo apoyamos, lo glorificamos, y por pereza física y mental no exigimos calidad en lo que nos rodea. En pocas palabras. Creo que somos una sociedad que barquea.

Cuando no exigimos calidad en lo que consumimos regularmente, principalmente por pereza mental, terminas viviendo en un entorno rodeado de cosas insufribles.

Que diferencia tiene un país al que puedes entrar a un bar, tomar cerveza rica, buena música (tal vez en vivo) y durante hora y media pongan un buen partido de fubol local.

Por qué aquí en lo general entrar a un lugar en donde solo hay sol, reggaetón, y todo se interrumpe por un überclasiquísimo de orgullo América Chivas que va a quedar 1-0 por un autogol en el minuto 94.

Cuando como consumidor de algo te tragas todo sin exigir nada más, terminas viviendo rodeado de puras cosas chafas, mal hechas y aburridas.

Henos ahí.

Como me dice el amigo Jackson al platicar sobre esto, la cosa está en elegir en qué cosas barqueamos y en cuales no.

 

.

Imagen

Música: calidad v.s. volumen

calidad vs volumen